La elaboración de un mapa científico colaborativo permitió a los jóvenes investigadores de ISPA-FINBA compartir fortalezas, inquietudes y propuestas para impulsar una investigación más conectada y eficiente.
Hoy la prensa de todo el mundo habla de trabajo en equipo. Del esfuerzo colectivo, de la importancia de compartir un objetivo común y de cómo un grupo de personas puede llegar más lejos cuando juega unido. En esta ocasión, el protagonista es el fútbol. Pero existe otro campo en el que esa filosofía también marca la diferencia: el de la investigación.
Con esa misma idea se celebró el II ISPA JOIN, un encuentro en el que los jóvenes investigadores del ISPA-FINBA demostraron que la ciencia también avanza gracias a la colaboración, al intercambio de conocimiento y a la construcción de objetivos compartidos.
La actividad central de la jornada consistió en la elaboración de un mapa científico colaborativo, un ejercicio participativo en el que los asistentes identificaron las principales fortalezas del instituto, analizaron los retos que afrontan en su día a día y propusieron acciones para mejorar la colaboración entre laboratorios y grupos de investigación.
Entre las inquietudes compartidas destacaron la falta de espacio para desarrollar la actividad investigadora y la incertidumbre sobre el futuro profesional una vez finalizada la tesis doctoral. Retos comunes que ponen de manifiesto la importancia de seguir construyendo un entorno de trabajo que favorezca el desarrollo del talento investigador.
Pero si hubo un mensaje que predominó durante toda la jornada fue el deseo de colaborar más y mejor. Los participantes coincidieron en la necesidad de estrechar la relación entre laboratorios y grupos de investigación, compartiendo conocimientos, protocolos, pruebas y resultados ya obtenidos para evitar duplicar esfuerzos y optimizar recursos.
También surgieron propuestas para potenciar el intercambio de conocimientos técnicos. Muchos investigadores cuentan con una amplia experiencia en metodologías concretas, como la citometría de flujo, y se mostraron dispuestos a poner ese conocimiento al servicio de otros grupos. Del mismo modo, se planteó la posibilidad de compartir buenas prácticas en comunicación científica y redes sociales, ayudando a quienes desean mejorar la difusión de su trabajo.
La directora de ISPA-FINBA, Celia Gómez González, el director científico, Guillermo M. Albaiceta, y la subdirectora científica del ISPA, Rebeca Alonso Arias, estuvieron presentes durante toda la jornada, escuchando las intervenciones de los jóvenes investigadores y tomando nota de las inquietudes, necesidades y propuestas planteadas durante la elaboración del mapa científico colaborativo.
La elevada participación, el ambiente de diálogo y la calidad de las aportaciones confirmaron el éxito de esta segunda edición del ISPA JOIN. Porque, al igual que ocurre en el deporte, los grandes avances científicos también se consiguen cuando cada persona aporta lo mejor de sí al servicio de un objetivo común: mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.